"Adios amada mia", no lo dice, no hay lugar para la ternura, no en Esparta, no hay lugar para la debilidad. Solo los recios y los fuertes son dignos de llamarse espartanos... solo los recios... solo los fuertes.
Para ti, por hacerme participe de tus sueños. Por compartirlos conmigo... por acompañarme. Por encontrar el hueco que atraviesa la coraza.
