Y se me ve el plumero
cuando hago como que me da igual.
Se me ve el plumero,
y el amor que me rebosa por la boca,
que me ahoga si se queda dentro.
Y el exorcismo de las noches,
y las madrugadas sin sentido,
y el quererte por la mañana,
y dormir abrazado a una almohada en un sofa rojo.
Se me ve el plumero
al ir sin saber por donde pisar en la calle,
por si acaso en la proxima esquina apareces.
Y cuando paso bajo los cerezos,
aunque esten por el frio desnudos,
y me acuerdo de ti solo porque la tierra esta humeda.
Se me ve el plumero
cuando te quiero,
porque no puedo dejar de quererte.
Es cientificamente imposible.
lunes, 25 de enero de 2010
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