Y se me ve el plumero
cuando hago como que me da igual.
Se me ve el plumero,
y el amor que me rebosa por la boca,
que me ahoga si se queda dentro.
Y el exorcismo de las noches,
y las madrugadas sin sentido,
y el quererte por la mañana,
y dormir abrazado a una almohada en un sofa rojo.
Se me ve el plumero
al ir sin saber por donde pisar en la calle,
por si acaso en la proxima esquina apareces.
Y cuando paso bajo los cerezos,
aunque esten por el frio desnudos,
y me acuerdo de ti solo porque la tierra esta humeda.
Se me ve el plumero
cuando te quiero,
porque no puedo dejar de quererte.
Es cientificamente imposible.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario