Esta mañana, durmiendo en el sofa del salon me han despertado gritos. No importa de quien o porque eran. No son mas que datos anecdoticos. Me he despertado alrededor de las 8. Como siempre, me he quedado remoloneando en la cama hasta despertarme del todo. Pero no importa, eso no importa.
***
Me despierto, tu pelo es lo primero que aparece ante mis ojos. Estas de espaldas a mi, mostrandome las curvas que hace tu cuerpo mientras respiras suavemente y navegas en el mar de los sueños. Aparto tu melena, te empiezo a soplar en el cuello y detras de la oreja, te remueves intranquila hasta que consigo despertarte. Das un giro de 180º y el mundo se detiene para mi.
Te tengo de frente, con tu boca a unos pocos cms de mi, sitiendo tu aliento en mi cara... poder notarlo me corta la respiracion. Ninguno da los buenos dias ni media una palabra, porque romper el silencio mañanero seria un crimen imperdonable. Yo no quiero que se rompa. Quiero que ese silencio dure hasta la eternidad... no hace falta sonido para estar a gusto en tu cama si estoy contigo.
Me acerco a ti, siempre de frente, me acerco poco a poco a pesar de tenerte solo a 15 cms. Pasas tu mano por mi pecho, subiendo hacia el cuello, hacia mi barba, la acaricias y yo hago lo propio, "coscandote" la cabeza. Te arrimas aun mas hacia mi mientras me besas, hasta subirte encima mio haciendo imposible una marcha atras en el festival de carantoñas que ha empezado.
Cuando los achuchones se van apagando, vuelves a darme la espalda, no como enfado, sino como gesto para que siga besandote. Lo hago en la cabeza, en la espalda, en el cuello... de vez en cuando me atrevo asaltar tu mejilla. Me quedo abrazado a ti y no quiero que esto se acabe...
***
Los gritos han cesado. Son las 8:25, hora de empezar el dia. Me levanto, me visto... etc. Un dia normal.
Toda esta historia es lo que me he imaginado nada mas levantarme. Este ha sido uno de los muchos despertares que tengo.
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