Querria y no querria
ser una gota de agua.
Querria serlo
para comenzar a descender
desde tu frente,
camuflada por tu atezado pelo,
maniobrando para no dañar tus ojos
delicados como la porcelana,
acariciando tus labios,
deslizandome por tu cuello,
rodeando tus pechos
y navegando por tu cintura.
No querria serlo
al resbalar de tu piel,
caer pesadamente al frio suelo
haciendome añicos aguados,
condenandome a no poder
acariciar tu cuerpo.
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