Como echaba de menos sentir tanto calor.
Estar recostado en la cama con la cabeza apoyada sobre el mueble, un pijama largo y tibio que me proteje de la baja temperatura de la calle, los ojos somnolientos cerrados e imaginar que avidamente recorren tus manos mi pecho mientras casi puedo sentir tus labios junto a los mios...
Como echaba de menos los pensamientos bonitos cuando empieza a hacer frio.
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